El mes pasado comentamos que el reporte del USDA del 30 de Junio había sido una bisagra para el comportamiento de los precios, marcando claramente un cambio de tendencia. Veníamos de un comienzo del año con mercados pesados debido a las expectativas de un año de recomposición de stocks y datos económicos menos optimistas que ponían en duda el vigor de la demanda. Por tanto, con áreas de siembra abundantes y en excelentes condiciones en EEUU, sumado a las buenas cosechas en Sudamérica, los fundamentals lucían bajistas a menos que ocurriera algún problema climático.




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