Para comprender la actualidad de los mercados es bueno hacer un breve estado de situación: Estados Unidos se encuentra completando sus siembras de maíz, soja y trigo de primavera con un retraso respecto de las fechas óptimas de siembra y como así también respecto del promedio de los últimos 5 años.

El USDA viene estimando un crecimiento del área de maíz de 1.5 millones de hectáreas y una caída del área de soja de de 400 mil hectáreas. Asimismo estima rindes de 9.960 kilos por hectárea para maíz y de 2.920 kilos por hectárea para soja. Con la demora de la siembra, el crecimiento del área global hacia tierras marginales y con el doble de hectáreas de soja de segunda, se necesitan excelentes condiciones de aquí en más para lograr los rindes pronosticados.
Por último, y para cerrar el panorama alcista de los fundamentals del mercado, el USDA nos dice que si se cumplieran sus proyecciones optimistas, los stocks de maíz y soja seguirán sumamente ajustados al final de la campaña. Por tanto EEUU está cerrando la cosecha actual con relaciones stocks/consumo de las más bajas de la historia; y si todo va bien no hay una recuperación apreciable de sus stocks en la próxima campaña.
Por su parte el trigo de invierno se encuentra en muy mala forma, ya que el 45% del área se encuentra en una condición entre pobre y muy pobre, según lo informado por el USDA. Si bien la relación stocks/consumo del trigo es holgada en EEUU, los rindes proyectados lucen también un poco optimistas. Y para cerrar el cuadro del trigo, el clima en los países productores y exportadores como Francia, Alemania, Rusia, China y Australia vienen complicados por falta de lluvias.
Por lo expuesto, los fundamentals gozan de muy buena salud dándole fuerte sostenimiento a los precios, y por eso en artículos anteriores hacía hincapié en que las sorpresas bajistas habría que buscarlas, en su caso, en algún cambio en el escenario macroeconómico o geopolítico. Entonces de no mediar nuevas crisis o cambios bruscos de políticas económicas a nivel global, es determinante el factor climático en el comportamiento de los precios de nuestros productos.
Para poder vislumbrar lo que vamos e enfrentar en los próximos meses, es muy importante entender el “momentum del mercado”. Recordemos que los mercados de futuros son mercados de expectativas, y por eso los precios actuales de las posiciones futuras en Chicago ya tienen incorporados una “prima de riesgo climático o premio de incertidumbre”. En los próximos meses el clima va a ser el driver del mercado. Una vez finalizada la siembra, los meses de julio para el maíz (a mediados de julio el maíz se encontrará en plena floración) y agosto para la soja van a ser críticos para determinar los rindes. Los precios se moverán al compás de los pronósticos climáticos y seguramente veremos límites de suba y de baja en varias ocasiones. Lo que no hay que perder de vista es el margen del negocio y tener una política clara de cobertura; donde lo más recomendable para pasar los momentos de alta volatilidad son las estrategias flexibles con opciones.
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